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Entrevista a Celia Cruz: "Quiero morirme en el escenario"

Jovial. Delgadísima. Con todo el porte de una diva pero con la humildad de los grandes. Fresca. Con un humor más que óptimo. Así se presentó Celia Cruz en su paso por Buenos Aires y mantuvo una amena conversación con X/Press @gencia de Noticias. La cantante estuvo unas horas en nuestro país para promocionar su último trabajo La negra tiene tumbao, de Sony Music. Hablando sobre esta placa es que comenzó esta charla, que derivó en los pensamientos de Celia Cruz como mujer, debajo del escenario, y descubrió cosas como las que reproducimos a continuación:

X/Press: - Vino a nuestro país a presentar su nuevo trabajo...

Celia Cruz: - Que viene con rap incluido, La negra tiene tumbao, que le da nombre al disco. Lo hizo Sergio George, que es el productor. Le pedí que buscara algo que tuviera que ver con lo que se está escuchando y así se le ocurrió este numero, con rap, y es una cosa increíble. Me gustó hacerlo, porque mientras yo esté bien -bah, estoy bien- pero mientras yo esté en este ambiente... Porque no me pienso retirar, trato de estar in, no out. Cuando yo empecé cantando mis guarachas, mis rumbas, vino el rock and roll, y yo canté un r&r (a mi estilo), después vino el bugaloo, y yo lo canté, y a esos géneros que iban saliendo había que ponerles la palabra en la canción para que la gente supiera, porque el bugaloo hasta lo tocaron con tumbadores. Cada vez que hay un ritmo nuevo en el que me puedo meter, yo entro. Este rap no lo hago yo, pero el número si y en un momento dado voy a tener que aprender a cantar, porque si vamos a un lugar donde no hay un rapero lo voy a tener que hacer yo.

- ¿Cuántos discos lleva grabados?

- Con este ya son 79 discos.

- ¿Cómo se siente cada vez que graba uno nuevo?

- Siempre me siento nerviosa. Desde el 94 para aca ya no quería grabar más, porque estoy muy como exigente y ningún número me gusta... Los productores me mandan cualquier cosa... Tienen tanta confianza en mi, que yo puedo reunir de 70 a 80 cassetes cada vez, y si me mandan mucho es peor, es como cuando uno tiene enfrente mucha comida y no la puede comer. Si me mandan uno o dos escojo, pero me mandan mucho, entonces últimamente nada me gusta. Antes siempre escogía yo los temas, hoy tiene mucho que ver la compañía, y yo digo bueno...

- ¿Qué fue lo que la convenció para volver a grabar?

Fue Ralph Mercado, mi disquero de antes. Me decía: "Chica, ¿cuándo vas a volver a grabar, si la voz la tienes tan bien como siempre?" Mi esposo no se mete, si yo digo no quiero grabar, él me dice que no lo haga. Entonces Ralph me trajo un número que aquí tuvo mucho éxito... (y Celia canta: "Yo le pongo salzón"...) Después hice Mi vida es cantar, Irrepetible, y el último con él fue una producción que se hizo en un teatro de Conneticut, con público y se llamaba Celia and friends, y con ese me gané el Grammy.

- ¿Qué es lo que tiene de especial este disco para Celia Cruz?

Para mi, es especial que todos los números son nuevos. En el disco anterior tenía el tango Uno, que es más viejo que las palmas, La pachanga -tiene 40 años- y Oye como va. Son tres números antiquísimos. Entonces yo no quería eso, pero por sugerencia de la compañía, los puse, soy condescendiente, soy complaciente, pero yo preferiría que me dejaran a mí escoger y que fuera todo nuevo. Mira El Carnaval, está todavía pegando, me lo mandó el autor y yo lo escogí. Toda la vida, los números que yo hice populares, los escogí yo. Siempre he tenido suerte. Por eso no quiero que me den más números refritos, que los cantó Sultano o Mengano.

- Se la ve muy jovial... ¿Se siente joven?

- Siempre estoy así, y cuando yo tengo que venir a trabajar me lo impongo y lo hago con un ánimo increíble, porque siempre quiero que todo quede bien, las entrevistas, las fotografías, los shows...

- ¿Y cuando se levanta sin ganas de hacer nada?

- Mira, cuando me levanto hago nada. Porque Pedro, mi esposo, me hace el desayuno, entonces bajo, me pongo a ver televisión, y si tengo que hacer algo como firmar fotos, todo lo hago en la cocina. A veces me baño y vuelvo a la cocina. Cuando no tengo que salir, aprovecho y hago las cosas de la casa y le cocino a Pedro las cosas que puede comer porque tiene diabetes. Y yo como de lo mismo. Ahora mismo la gente me encuentra muy delgada. Debe ser por eso. Pero no tanto, si no paramos en la casa.

- ¿Como se definiría en su aspecto de mujer?

- Una ama de casa, una hija de vecino. Yo tengo quien me limpie la casa pero siempre uno tiene cosas que hacer, y a mi me gusta hacerlo, porque en mi casa de Cuba mi familia no me dejaba hacer nada porque yo tenía la vista mala. Entonces nunca me enseñaron a hacer nada. Y me sentí una reina cuando empecé a hacer las cosas de la casa con Pedro, que me enseñó a cocinar porque no sabia nada. Me siento como cualquier ama de casa, no tengo ínfulas de diva, ni nada. Yo, Celia Cruz en el escenario.

- Ud. es al revés de las mujeres, que se sienten una reina cuando no tienen que hacer nada...

Pero yo haciendo soy feliz. En Cuba, como no tenía que hacer nada, ordenaba las gavetas, sacaba todo, lo doblaba y lo guardaba. Estaba impecable porque era lo único que hacía. Mis hermanos limpiaban la casa, mi madre cocinaba, hasta que me casé con Pedro. Yo decía "la cocina se va a morir de risa"... "Pues no se va a morir de risa porque tu vas a cocinar", me dijo.. Un día compró unos ajíes picantes, queria sopa, y yo se los puse a la sopa, y se la tomó toda...

- Eso es amor...

- Si (risas)

¿Cuánto hace que están casados?

- Nos casamos el 14 de julio de 1962. Este año cumplimos 39 años.

- Es mucho tiempo..

- Sí, pero bien...

- ¿Siempre viajan juntos?

- Nos hemos separado solamente el año pasado, que yo venía aqui a hacer una promoción, y a él -llegando al aeropuerto- le dio una tos y un bajón de azúcar y se tuvo que quedar en Nueva York. Fue la primera vez en 39 años que nos separamos...

- ¿Cómo fue esa experiencia?

- Ahhh!!!!! (suspira) Aquí estuvimos como 4 o 5 días y gastamos 2000 dólares en llamadas, porque en el hotel salía 8 dolares el minuto. Berbari me decía que fuera a la casa, pero yo me levantaba y quería saber cómo estaba Pedro. No iba a esperar que se levante Berbari.. Era una locura. Después salimos de aquí y teníamos que seguir a la boda del dueño de Televisa, de Emilio Azcárraga. Y Pedro no estaba con nosotros, así que tuve que seguir hasta México y Azcarraga me puso un jet, y seguimos llamando hasta que llegamos a Nueva York.

- Hace un rato dijo que no piensa retirarse...

- No, de momento no. Mientras tenga mis facultades...

- Pero en su soledad, ¿no hay algún momento en el que piense dejar si ya tiene tanto éxito y consiguió todo lo que quería?

- No, yo me quiero morir en el escenario. Creo que ya todo yo lo he hecho. Sólo me hace falta grabar un disco de boleros, que hace veinte años estoy detrás de él, entonces un día me lo haré yo misma. Sería para coleccionistas, pero ya lo voy a hacer. Pero si me siento con fuerzas para hacerlo, ¿por qué retirarme? No quiero hacer el ridículo de decir me retiro y al tiempo volver, como han hecho algunos. Es como el amor, que por los ojos se mete y cuando llega al corazón, revienta como un cohete. Así es lo nuestro, lo de los futbolistas, los artistas.

- ¿Qué es la música para Celia Cruz?

- Mi vida. Yo me levanto cantando. Tarareando mis canciones, y ahora estoy con este número que estamos promocionando que se llama Hay que empezar otra vez, y si no lo repites a la gente no se le queda. Es posible que en el disco haya alguno mejor que este, pero este es el que se está promocionando y el que yo tengo que cantar.

- ¿Cómo sabe cuando uno de sus temas va a ser un éxito?

- Nunca lo siento. Dos veces he pensado "Este va a ser" y fue el que ni siquiera yo quería. Uno lo grabé porque me lo mandó el autor, Benito Beneito. Era viajante comercial, pero en barcos. Viajaba muy lejos y siempre que iba a la China me traía una muñeca, y cada vez más grandes. Y me pedía que cantara Mi Chaparra... Lo puse como un relleno.. Y fue el que mas pegó. Por los años 50, llego a un pueblo Indiana, pegadito a Chicago, y me llevan a cantar con una guitarra, y le digo al hombre "¿Que número se sabe mío?" Y era Mi Chaparra. Entonces yo ya digo que salga el que sea. Despues de que se pega un tema yo ya estoy feliz, porque camina. Pero creo que ni las compañías saben cuál va a ser un éxito, a veces le dan mucha promoción a uno y tienen que cambiar por otro porque es el que la gente quiere y los mismos programadores. Sin embargo, este lo puse en Miami, y el locutor dijo "Esto me huele a hit".

- ¿Tiene algun disco preferido?

- Todos mis discos son preferidos, porque siempre he sido la que he escogido los números y no escojo los que no me gustan, a menos el de Benito, por agradecimiento. Y tengo un señor en Miami que siempre me manda música, se llama Manuel Hortelano, y no me gusta, pero la próxima vez le voy a decir que me mande un número que él en su mente me vea cantando... Porque ya es demasiado... "Mi amor, me dice, nuestro cariño es incondicional" (porque está con su esposa) y cuando fue lo de las Torres me llamó para ver si estaba bien. Entonces en el próximo disco le voy a grabar algo de él... Tiene que haber alguno que valga la pena y que si a lo mejor alguna parte no me gusta se pueda cambiar...

- ¿Como se imagina sus próximos shows arriba del escenario?

- Siendo la misma Celia de siempre. Y ahora más encantada porque -después de un año de usar tenis por recomendación del médico- puedo volver a usar mis tacones...

Data

Diez son los temas que incluye La negra tiene tumbao, todos con el ritmo pegadizo que ya es sello en esta artista que no deja de sorprender con su energía y su luz interna. Al grito de Azúcar, la Cruz nos contagia su energía en cada una de estas canciones: La negra tiene tumbao, Pa´arriba no va, Hay que empezar otra vez, Tararea Kumbayea, Corazón de rumba, Déjame vivir, Qué culpa tengo yo, Mi mercancía, Taita Bilongo, Sin clave no hay son. La negra tiene tumbao Sony Music

Alejandra Waisblat para X-Press @gencia de Noticias
Aclaración: La entrevista es parte del portfolio de AGW prensa.
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