Dos cuerpos, dos almas, dos seres se encuentran y desencuentran. Como todas las parejas, en tantos lugares, tiempos y espacios. Ella y El están Cerca, aunque a veces las distancias son infinitas y las barreras impenetrables. Entonces surge esta historia, en la que el espectador se convierte en voyeur silencioso, o en irónico cómplice. Las luces y la música sumergen a quien mira en un clima de intimidad que no puede evitarse. La tenue oscuridad envuelve, mientras tanto, a estas dos personas que buscan su futuro, mirando hacia su pasado. Se abrazan, se rozan, se ignoran, se necesitan, se completan, se esquivan, se odian. Pero también temen, esperan, pelean, preguntan y vuelven a preguntar. El texto de Pavlovsky convoca a Doris D´audia y Norberto Benavídez para que den vida a nuestros protagonistas. Y junto al público encuentren el camino que los una o los separe de una vez... Y para siempre?